Este día muy particular, el Día internacional de la Danza, está dedicado al lenguaje único que cada uno de nosotros sabe hablar en este mundo, el lenguaje inherente a nuestros cuerpos y a nuestras almas, el de nuestros antepasados y de nuestros niños. Este día está dedicado a cada dios, gurú y antepasado que nos han enseñado e inspirado cada canto, impulso y el instante que nos hubieran incitado a movernos. Está dedicada al niño que querría poder moverse como su ídolo, y a la madre que dice "eres ya capaz de eso". Este día está dedicado a cada ser de toda confesión, color y cultura que transforma las tradiciones de su pasado en historias del presente y en sueños para el futuro. Este día está dedicado a la Danza, a sus miríadas de expresiones y a su capacidad inmensa de expresar, de transformar, de unir y de regocijar.
Akram Khan




