sábado, 29 de noviembre de 2008

Alicia en la casa del conejo blanco. (en el país de las maravillas).



¡Y vaya si la hizo crecer! ¡Mucho antes de lo que se imaginaba! No había vaciado aún la mitad del frasco cuando sintió que ya le golpeaba la cabeza contra el techo (...) Pero aún así ¡continuaba creciendo! De forma que como último recurso, sacó un brazo por la ventana y metió un pie por la chimenea.

(...) Creo que debiera escribirse un libro sobre mi. ¡Y tanto que debiera escribirse! Lo escribiré yo misma cuando sea mayor, pero... ¡Si ya no puedo ser mayor! -añadió lastimera-. Al menos ya no me cabe ser mayor aquí dentro.

3 comentarios:

Lucía dijo...

no acabo de entender la cara de alicia, es solo un ojo, es de perfil, es la nariz, es el cuello...

Lucía dijo...

y me gustaban más los zapatos de cabecera

Inés dijo...

es la nariz, un ojo y el flequillo, no se donde ves el cuello jajajaja y si yo es que estaba harta de los piececitos, hacía tiempo que me apetecía cambiarlos.